Destrucción de archivo muerto: cómo hacerlo con seguridad en tu empresa

El archivo muerto es todo ese papel que tu empresa ya no usa pero tampoco se atreve a tirar: facturas de años pasados, contratos concluidos, solicitudes, expedientes de empleados, estados de cuenta. Con el tiempo ocupa bodegas y oficinas, y sigue conteniendo información sensible. Por eso la destrucción de archivo muerto debe hacerse de forma segura y con constancia.
Por qué el archivo muerto es un riesgo
Un papel viejo no deja de ser confidencial. Un contrato con datos de clientes, una nómina o un expediente con información personal pueden causar problemas serios si caen en manos equivocadas. Tirarlos a la basura, venderlos como papel o entregarlos sin control a un tercero deja una puerta abierta.
Además, las empresas que manejan datos personales tienen la obligación de protegerlos, y eso incluye el momento en que los documentos dejan de ser necesarios, según la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (LFPDPPP). Destruir con un método seguro y con constancia es parte de esa responsabilidad.
El archivo muerto sigue siendo información de tu empresa y de tus clientes.
Destrucción de archivo muerto en tus instalaciones
El punto más vulnerable del archivo muerto es el traslado: cajas que se cargan, se transportan y se almacenan hasta que alguien las destruye. Con la destrucción de documentos a domicilio, ese tramo desaparece. La unidad móvil llega a tu empresa y el material se tritura a tu vista, así que sabes exactamente cuándo y cómo se destruyó.

Qué debe incluir un servicio de destrucción seguro
Destrucción a la vista del cliente, sin que el material salga de tu control.
Certificado de destrucción, como constancia para tus archivos.
Pesaje del material, para que el cobro sea transparente.
Reciclaje del papel triturado, para que el material tenga un destino responsable.
Si generas papel constantemente: contenedores bajo llave
Cuando tu empresa produce documentos para destruir todos los meses, no hace falta juntar bodegas enteras. Con el servicio de contenedores, tu archivo muerto se resguarda en un contenedor bajo llave y se recolecta y tritura mes con mes. El papel nunca queda expuesto mientras espera su destrucción.
Conclusión
El archivo muerto no se trata solo de liberar espacio. Es información de tu empresa y de tus clientes, y mientras exista, hay que cuidarla. Destruirla de forma segura, con certificado y sin traslados, es la manera más sencilla de cerrar ese riesgo.
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